Aviso Legal  

 

Ciberderecho

  Asesorías

 

Contratos Web

 

Políticas Web

D. Comercial

 

Contratos

 

Asesorías

Sobre i-Uris

 

Quiénes somos

 

Contacto

 

Dinámica
Documentos

 

Normatividad

 

Jurisprudencia

 

Artículos
 Especial

Área de Clientes

Minutas Gratuitas

Confidencialidad

Política Antispam

 

 

Corra la voz, pero con responsabilidad

Por: Milena Quijano Zapata *
Especial para EL HERALDO

1sis1.jpg (15278 bytes)
Se ha hablado mucho del daño que, mediante correo electrónico, causan los virus y el correo no solicitado a Internet y a sus usuarios. Pero poco se ha dicho de lo peligrosos que pueden resultar ciertos rumores que circulan por la red.


El rumor es parte natural de la comunicación interpersonal y así como va corriendo la voz “de boca en boca” también lo hacen los mensajes de correo electrónico “de buzón en buzón” causando el mismo efecto, aunque con la oportunidad de ser más eficaces porque se pueden maquillar y presentarse mucho más creíbles, como de hecho se hace.
Todos sabemos que un rumor puede ser cierto o falso, pero la inclinación es casi siempre a su favor, sea creyéndolo o dudando, porque “cuando río suena, piedras lleva” y en muchos casos no hay tales piedras. La sola duda le da un poder tal a los comentarios y, en ocasiones, se vuelven noticias que al irse repitiendo pueden aparecer de repente como confirmadas.
Cuando lo que se rumora es falso, los comentarios pueden ser inofensivos o dañinos, mereciendo en esta oportunidad los nocivos mayor atención, en especial, cuando se propagan vía correo electrónico.
Por un lado, la velocidad de propagación del comentario es mayor porque en un solo momento, con un solo clic, se le puede enviar a muchos destinatarios y éstos a su vez, hacer lo mismo. Por otra parte, lo escrito electrónicamente es una prueba conforme a Ley de Comercio Electrónico, y el autor no lo puede negar fácilmente.
Los rumores falsos nocivos pueden tener en muchas ocasiones contenido de injuria o de calumnia. La injuria consiste, en hacer a otra persona imputaciones deshonrosas y la calumnia –confundida frecuentemente con la injuria-, en imputar falsamente a otro la comisión de un delito.
Lo que todavía muchos no saben es que estas dos conductas ya se pueden cometer en forma indirecta. El nuevo Código Penal, trajo la Injuria y calumnia indirectas. Establece que quien publicare, reprodujere, repitiere injuria o calumnia imputada por otro, o quien haga la imputación de modo impersonal o con las expresiones se dice, se asegura y otra semejante quedará sometido a las mismas penas que quien lo haga directamente.
Si bien las penas para la injuria son de 1 a 3 años de prisión y multa de 10 a 100 salarios mínimos; y para la calumnia, la misma multa y pena de prisión de 1 a 4 años, el Código Penal, establece que cuando se utiliza un medio de divulgación colectivo, las penas se aumentarán hasta la mitad.
Por su parte, la Constitución Política consagra como derecho fundamental el buen nombre de las personas y el habeas data, por lo tanto, éstos son tutelables y procede la rectificación en caso de violación.
Pero no sólo se puede incurrir en lo anterior al enviar este tipo de mensajes. En 1999 se dio en Colombia un típico caso de rumor nocivo enviado por correo electrónico. Un joven decidió hacer correr la voz sobre un supuesto peligro de intervención gubernamental en una entidad financiera, instando a los cuenta habientes a retirar su dinero de dicha entidad. El efecto de la “noticia” fue que en un solo día se retiraron 34 mil millones de pesos, lo que obligó a la entidad a conseguir un préstamo para atender la emergencia y a salir a desmentir el rumor. El responsable fue detenido y condenado por el delito de pánico económico que tiene hasta 8 años de cárcel.
El fenómeno es global. En el 2002 en Malasia, fueron detenidos tres ciudadanos por propagar el rumor con una lista de posibles objetivos de atentados con bombas invitando a reenviarlos -característica frecuente en este tipo de mensajes-Este año en China cuatro personas también fueron detenidas por difundir rumores sobre el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave causando, según las autoridades, un pánico social.
Los rumores continúan. Se escribe sin ninguna certeza sobre el supermercado que quiebra a sus proveedores -causando en ocasiones desviación de clientela-, el político corrupto, el incumplido, el ladrón en el parqueadero de un centro comercial, las hamburguesas hechas con ojo de vaca y las gaseosas envenenadas, entre muchos otros ejemplos que seguro se aumentarían con el aporte de todos los usuarios de correo electrónico.
Una empresa contra la cual se han ensañado estos mensajes con todo tipo de rumores dañinos, es la Coca-Cola, a tal punto que destinaron en su sitio web una página especial para desmentirlos.
Hay que cerciorarse de que un mensaje no se trate de un bulo o mensaje engañoso y de que no pueda causar daño a alguien. Sólo después de este análisis, siéntase libre de tomar la decisión y si ésta es enviarlo, recuerde ocultar en el campo BCC o CCO las direcciones de sus contactos para que no sea usted culpable de que éstas lleguen a manos de inescrupulosos que venden direcciones de correo a los que envían spam. Y no olvide tampoco borrar todas las direcciones que haya en el cuerpo del mensaje.
Es importante cuestionar cada chisme que nos llega y si no se tienen las pruebas necesarias para afrontar una denuncia, nunca enviar o reenviar un rumor con connotaciones de injuria o calumnia, ni que atente contra personas, empresas o gobiernos.
Lo más seguro es que, al recibir chismes virtuales, se sienta la tentación de correr la voz “por si acaso”, y puede hacerse, pero siempre con responsabilidad.

* Abogada de i-Uris.com
mquijano@i-uris.com


 

Copyright © Milena Quijano Zapata, 2002-2004