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¡Alguien se me adelantó!


Registrar un nombre de dominio se ha convertido en toda una odisea. Las direcciones en la Web escasean mientras crece el número de interesados en tener presencia en el mundo virtual y cada vez es más difícil encontrar disponible el dominio deseado. 

Aprovechando esta coyuntura han aparecido los llamados "ciberocupas", personas o empresas inescrupulosas que han visto en los nombres de dominio el negocio de sus vidas, procediendo al registro de dominios que les pertenecen a terceros con fines lucrativos que van desde la explotación de la fama de otro, hasta la reventa a un precio superior al de compra.

Quienes decidieron asignarle un nombre fácil de recordar a las engorrosas direcciones IP mediante las cuales se navegaba por Internet inicialmente, jamás se imaginaron los conflictos que esto generaría, seguramente emocionados por su maravillosa invención tecnológica, el DNS (Sistema de Nombres de Dominio) que convierte los nombres de dominio en direcciones IP.

El caso es que no son ellos los responsables de la ciberocupación, más bien resaltamos su valioso aporte. El verdadero culpable de este molesto asunto, es el principio anglosajón "first come, first served" (el primero en llegar es el primero en ser atendido), que rige el registro de nombres de dominio y permite que éstos sean registrados a quien primero lo solicite, tenga o no derecho a ello. El problema es que, en este caso, el primero en llegar es el único servido porque inmediatamente se cierra la ventanilla para ese nombre.

Ante este fenómeno, las reacciones no se han hecho esperar. Como medida preventiva muchos han corrido a registrar todos o algunos de los nombres de dominio sobre los cuales tienen intereses legítimos, aún cuando no planeen utilizarlos en un futuro inmediato. En estos casos es aconsejable apartar las diferentes extensiones (Ej: .com, .net y .org).

Cuando el dominio ya ha sido registrado por un tercero y éste es un ciberocupa, es importante conocer las diferentes opciones y nunca darle dinero. Aunque en nuestro país con frecuencia se acude a la extensión .co como única alternativa para usar un nombre, la noticia es que no es la única.

Si el dominio ocupado que se desea termina en .com, .net o .org, existe una forma de recuperarlo. La ICANN, polémica entidad conocida como el "Gobierno de Internet" por ser la encargada de la asignación de direcciones IP y de nombres de dominio, ha establecido una Política Uniforme de Resolución de Disputas sobre Nombres de Dominio (UDRP) que permite acudir ante una entidad autorizada como la OMPI para la recuperación del nombre. El costo oscila entre US $1500 y $5000 dependiendo del número de dominios reclamados y de panelistas que decidirán el caso.


En el registro del dominio .co, la aplicación del principio "first come, first served" se ve menguada por los requisitos exigidos y el estudio que hace la Universidad de los Andes - entidad encargada de su administración- del solicitante de un nombre de dominio y de su derecho sobre el mismo. En todo caso existe la posibilidad de que se presenten conflictos y sería conveniente que el Nic Colombia, al igual que el venezolano (www.nic.ve/normas.html), adoptara públicamente la UDRP para que además de poder acudir a nuestros jueces colombianos, sea posible acudir ante cualquiera de las entidades que están autorizadas por la ICANN para resolver este tipo de controversias.
El consejo en esta oportunidad es registrar y renovar puntualmente. Si usted tiene un negocio o una idea genial, uno o muchos productos, un nombre famoso o muy popular, una asociación o fundación, el momento de registrar su(s) sus dominios es ahora. 


Milena Quijano Zapata 
Abogada 

Publicado en El Tiempo el 30 de diciembre 2002, página 2-10  

 

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